11.26.2014

La evaluación pedagógica: algunas reflexiones.

La evaluación es el proceso de valoración de un mérito o del valor de algo (Martínez Mediano, 2007). Este proceso será distinto según el concepto evaluativo y la finalidad.

No es lo mismo realizar una evaluación de rendimiento que una evaluación diagnóstica, y tampoco es lo mismo, realizar una evaluación orientada únicamente a la toma de decisiones o únicamente a la rendición de cuentas.

Desde mi punto de vista, tanto la evaluación formativa como la sumativa, deben estar presentes en el proceso evaluativo, y me quedo con la definición de "evaluación pedagógica" de Pérez Juste (1995)
Es la valoración a partir de criterios y referencias, de la información técnicamente recogida y organizada sobre cuantos factores relevantes integran el proceso de enseñanza-aprendizaje para facilitar la toma de decisiones.
 Es más, añadiría, que deben ponerse al servicio de los objetivos, con lo que, la evaluación dependerá, en primer lugar, de los objetivos que nos hayamos propuesto como docentes.

Como docente universitaria de futuros docentes, me cuestiono en muchas ocasiones, cómo debería realizarse la evaluación. Para la calificación, de momento, utilizo la fórmula 60% como evaluación contínua de tareas, normalmente en equipo, y el 40% de un examen individual.

La elaboración del examen individual me plantea serios debates, así que me suelo centrar en los objetivos planificados y las competencias que los alumnos deben adquirir. Procuro no limitar esa prueba a preguntas de conocimientos, y realizar preguntas de reflexión, donde prime la argumentación teórica. Puedo variar entre alguna pregunta de elección múltiple, preguntas a desarrollar o pensar sobre algún caso.

En otros debates internos, también me cuestiono si la equidad o la igualdad deberían estar presentes en estos ejercicios, y ahí es donde me cuestiono si utilizar el mismo ejercicio para todos o si los alumnos pudieran elegir el tipo de prueba, sobre todo, recordando la imagen siguiente que circula por las redes, cuyo autor desconozco, por eso no lo nombro.



Todavía no lo tengo claro, así que os invito al debate para salir de dudas. En este momento me planteo realizar un examen formato #preguntasPISA, cuyos items estén contextualizados y valorar mejor las competencias. 

Después, tras los resultados obtenidos reajusto el proceso de enseñanza-aprendizaje que haya llevado a cabo para el curso siguiente, y así sucesivamente...

11.23.2014

Competencias Sociales y Emocionales en la Escuela

Los aprendizajes socio-emocionales tienen implicaciones en el éxito académico, así como para el “Éxito en la vida” (Zins et al.,2004). 

Diversas investigaciones muestran que los alumnos con mayor éxito académico poseen mejores niveles de competencias socio-emocionales, al igual que se vinculan ciertos estados depresivos y de baja adaptación social con un rendimiento académico deficiente. 

De hecho, cabe indicar que las puntuaciones obtenidas en algunos instrumentos que miden competencias socio-emocionales predicen significativamente la nota media de los alumnos universitarios (Repetto, 2009:16) sin olvidar, que existen otros factores como la relación docente-alumno.

En la actualidad, la implantación a nivel europeo de planes de formación basados en competencias, plantea la necesidad de diseñar programas que favorezcan el aprendizaje de estas competencias entendidas como el resultado de poner en práctica el conocimiento, las actitudes y algunas características de personalidad (Pereda y Berrocal, 2001), a la vez que implican cinco niveles de funcionamiento humano (Repetto, 2006): saber, saber hacer, saber estar, querer hacer y ser capaz de hacer.

La escuela tiene por función la formación global y el desarrollo de las dimensiones relevantes del conocimiento, por lo que debe incorporar en la planificación de objetivos el desarrollo de competencias sociales y emocionales, introduciendo metodologías colaborativas para la consecución de los objetivos curriculares relacionados con las relaciones interpersonales o la inserción social.


Para ello, hemos diseñado una prueba dirigida a alumnos, para valorar algunas de las competencias emocionales que sean de interés para la práctica educativa del docente, junto con técnicas socio métricas, cuyos resultados nos ofrezca una visión global, mediante diagramas, de las habilidades sociales y emocionales que están presentes en el aula y así, poder realizar la intervención educativa más adecuada a nuestro grupo-aula. 


Realizado por Jesús de Juan A. y Déborah Martín. 
Propiedad la tiene Habilmind.